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viernes, 9 de septiembre de 2016

“EJERCICIO REDONDO”: CÓMO USAR LA PELOTA SUIZA EN CASA

¿Cansados de tener el abdomen flácido? Pues si queremos fortalecer los músculos del abdomen y, también, los de la espalda y las piernas podemos realizar los ejercicios que a continuación detallamos utilizando nuestra fitball (pelota suiza) en casa. Simplemente debemos tomar una pelota suiza y hacer 2 o 3 series de 8 a 12 repeticiones de cada uno de los ejercicios. ¿Listos? ¡Vamos a trabajar!
Ejercicio 1
Acuéstate boca arriba sobre tu fitball o pelota suiza, apoyando la espalda sobre el balón y los pies firmemente arraigados al suelo y separados a lo ancho de las caderas.
Pon tus manos por detrás de la cabeza, contrae glúteos y eleva la parte superior de tu cuerpo, manteniendo la barbilla cerca del pecho. Regresa a la pose inicial y repite.
Ejercicio 2
Comienza en la misma pose que el ejercicio anterior. Contrae los glúteos y eleva la parte superior de tu cuerpo, despegando los omóplatos del balón y girando primero hacia un lado y después hacia el otro.
De esta manera trabajarás los abdominales oblicuos. Como verás es un ejercicio similar a los abdominales que haces en el suelo.
Ejercicio 3
Con la espalda apoyada en el balón, coloca las manos por detrás de la cabeza con los dedos en contacto y los pies separados a lo ancho de las caderas.
Eleva el pie derecho y lleva la rodilla hacia tu pecho, mientras mantienes la estabilidad con el pie izquierdo. Ahora baja el derecho y haz eleva el pie izquierdo y lleva la rodilla al pecho. Repite.
Ejercicio 4
Túmbate de lado, apoyando el tronco sobre la pelota, mientras mantienes las piernas extendidas y los pies apoyados contra una pared. Acomódate bien y coloca tus manos a la altura de las orejas.
Cuando te sientas estable, desciende la parte superior de tu cuerpo hacia el suelo, lo más que puedas. Después de 12 repeticiones, repite el ejercicio del otro lado.
Ejercicio 5
Apoya el empeine de tus pies sobre el balón y mantén tu cuerpo totalmente estirado, el tronco bien erguido y los brazos extendidos a la anchura de los hombros.
Con ayuda de tus pies, ejerce presión sobre la pelota y hazla rodar hacia tu cuerpo, flexionando las rodillas y llevándolas hacia el pecho. Estira tus piernas y vuelve a empezar.
Ejercicio 6
Partiendo de la misma posición anterior, haz rodar la pelota hacia tu cuerpo, manteniendo las piernas rectas y empujando las caderas hacia arriba sin curvar la espalda.
Lleva de manera simultánea el torso hacia adentro para formar una V invertida y acompaña el movimiento con tu cabeza. Como podrás observar la pose es un tanto similar a la asana del perro mirando bocabajo en yoga.
Ejercicio 7
Acuéstate bocabajo, apoyando los codos y los antebrazos sobre la pelota. Entrelaza los dedos de tus manos, extiende tus piernas y junta los pies.
Mantén tu abdomen contraído durante todo el ejercicio y dando un “salto” separando los pies al ancho de tus caderas. Ahora, salta nuevamente, juntando los pies como en la pose inicial. Repite el ejercicio.
Ejercicio 8
Acuéstate en el suelo boca arriba con los talones apoyados sobre el balón. Coloca tus manos a lo largo de tu cuerpo con las palmas hacia abajo y desprende la cadera del suelo, formando una línea recta desde los hombros hasta las rodillas.
Ejerce presión con los talones sobre la pelota y tírala hacia ti, flexionando rodillas. Contrae glúteos y estira nuevamente.
Ejercicio 9
Acuéstate boca arriba con las piernas extendidas y los brazos estirados por encima de tu cabeza sosteniendo la pelota entre tus manos. Lleva la pelota hacia tus piernas mientras levantas estas y colocas el balón entre ellas.
Baja tus piernas al igual que los brazos y cuando vuelvas a subir, pasa la pelota de tus piernas a tus manos y repite el ejercicio.
Ejercicio 10
Apoya tu espalda sobre la pelota y mantén el equilibrio con tus pies apoyados en el suelo, separados a lo ancho de las caderas y manteniendo las rodillas flexionadas. Lleva tus manos por detrás de la cabeza y mantén la barbilla cerca del pecho durante todo el ejercicio.
Eleva tu rodilla izquierda y lleva el codo derecho hacia la misma. Desciende ambas y ahora 

PELOTA SUIZA (FITBALL)

A veces tenemos elementos para trabajar nuestro cuerpo que no lo parecen a simple vista. Hoy en día es fácil ponerse en forma con tan sólo unos minutos al día y muy poca inversión.
¿Qué es la pelota suiza?
Este material es también llamado fitball, y a simple vista es una pelota grande de goma. Es más, cuando la vemos, parece más un elemento de juego para niños que otra cosa. Es una herramienta muy cómoda y útil para trabajar nuestro cuerpo. Según lo que queramos trabajar y la intensidad de los ejercicios a practicar, tendremos diversos tamaños en las tiendas especializadas y en nuestro gimnasio. Su precio hace que sea una gran opción para tener en casa.
Beneficios
En cada gimnasio que entramos, podremos distinguir a alguna o varias personas utilizando una pelota suiza en algún rincón. Esto es debido a que todos los entrenadores personales recomiendan su inclusión en la mayoría de las rutinas de ejercicios semanales que se suelen preparar individualmente a cada cliente. Entre las bondades o beneficios que nos puede aportar esta fitball encontramos los siguientes:
Nos ayuda a entrenar de una forma funcional.
Mejora nuestra fuerza y tono muscular.
Nos ayuda a mejorar nuestra flexibilidad de una forma muy segura.
Mejora nuestra estabilidad y equilibrio.
Para todas las edades.
Ejercicio para abdominales
Aquí vamos a aprovechar para hablar de un ejercicio específico para no dejar de lado nuestros abdominales en las sesiones semanales que tengamos planificadas previamente. Trabajar el tronco de forma eficiente es algo que todos, sin excepción, deberíamos hacer, ya que es la zona más importante que está en constante movimiento y necesita estar bien cuidada y en forma. Es decir, este ejercicio con pelota suiza debe formar parte de nuestra rutina.
El ejercicio tiene como objetivo trabajar únicamente los abdominales recto y transverso. Aunque si se realiza correctamente, estaremos fortaleciendo algunas zonas de alrededor y que ayudarán a la estabilidad de nuestro tronco. Esto lo decimos, porque hay muchas personas que a la hora de realizar algún ejercicio, no toman buenas referencias o no siguen perfectamente las recomendaciones de un profesional. Por ello la postura no es la correcta y la actividad no es realizada con total eficacia, y a veces, perjudicial.
Recomendación: El movimiento es sencillo, metemos nuestro ombligo y lo mantenemos dentro durante todo el proceso. Así el abdominal transverso está contraído y trabajando todo el tiempo. En el momento en el que dominemos el movimiento, podremos añadir alguna que otra resistencia al ejercicio en forma de pesa, disco o balón medicinal. Hemos de tener en cuenta que debemos sujetar el peso extra con los brazos extendidos hacia arriba. Si es un disco lo ponemos tras nuestra cabeza.
Rutina: Para un correcto trabajo de nuestra zona media, podríamos realizar cuatro series de entre 8 y 12 repeticiones. Descansamos 20 segundos entre series siempre, y el ejercicio lo haremos entre 3 y 4 veces dentro de nuestras rutinas semanales.
Proceso: El proceso del movimiento no es complejo, pero hay que realizarlo correctamente si queremos obtener unos buenos resultados en cierto tiempo. Hay dos formas de realizar la actividad, según la zona de partida. Veamos por partes cómo debemos trabajar con la pelota suiza.
Nos sentamos sobre la pelota suiza apoyando bien los pies en el suelo con la misma apertura que nuestros hombros. Debemos arrastrar los pies hacia delante al mismo tiempo que bajamos nuestro cuerpo por la pelota. Nos detenemos cuando la pelota quede en la zona media de la espalda y con las rodillas dobladas en 90 grados.
En este momento vemos cómo nuestra espalda adopta la forma de la pelota y está apoyada en su totalidad. Nuestra cabeza debe mantener la misma línea con el pecho. Ponemos nuestras manos detrás del cuello y contraemos los abdominales.
Ahora, levantamos nuestro torso y lo llevamos hacia delante. Recordemos no empujar o tirar con las manos de nuestro cuello, podríamos provocar lesiones cervicales sin querer. Cuando la zona media de nuestra espalda no esté tocando la pelota, habremos acabado el movimiento. Hacemos una pequeña pausa de 2 segundos y volvemos a la posición anterior para seguir con el ejercicio.