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jueves, 8 de septiembre de 2016

DEPORTE-LESIÓN-MOTIVACIÓN


¿Qué motiva a una persona a practicar deporte?, ¿qué le lleva a sacrificar su tiempo libre, exponerse a una lesión o accidente por la práctica de dicho deporte?, ¿qué le aporta la práctica deportiva?
Respuestas como la ambición, superarse a sí mismo, un instinto, un impulso, satisfacer alguna necesidad… todas estas respuestas la Psicología del deporte las agrupa bajo un concepto más general: motivación.
¿Qué es la motivación?
La podríamos definir como un estado interno que activa, dirige y mantiene la conducta. La palabra motivación deriva del latín motivus o motus, que significa “causa del movimiento”. Contestada una pregunta, se generan más preguntas: ¿qué o cómo se genera ese “estado interno”? El responder esa cuestión, saber con certeza cuál es el origen de ese estado interno, de esa causa, es donde la psicología en general y la deportiva en particular pone todo sus esfuerzos para encontrar respuestas, pues la motivación se considera un aspecto de vital importancia para las personas, sin motivación no hay vida posible, debe existir un motivo por el que valga la pena seguir viviendo.
Volviendo al deporte, son muchas las doctrinas que intentan dar su opinión sobre lo que es la motivación para la práctica deportiva. El deporte, como actividad humana que es, comporta una gran complejidad. Pero cada orientación psicológica, recoge una porción o parcela de esa realidad compleja y la estudia y analiza para extraer unas conclusiones, pero no hemos de olvidar que son conclusiones parciales, ya que actúan sobre una parte y no la totalidad de esa compleja realidad.
Si nos centramos en la teoría de la motivación formulada por A. Maslow, en 1958, podemos advertir diferentes categorizaciones de las necesidades de las personas, empezando por las más básicas (fisiológicas) y finalizando por las de más alto nivel: la autorrealización.
Respecto a las necesidades fisiológicas están referidas a la comida, bebida, al abrigo, sueño, sexuales y otras necesidades de naturaleza corporal. Una vez cubiertas esas necesidades, se generan unas nuevas necesidades de seguridad para protegerse de las agresiones tanto físicas como emocionales. Éstas cubiertas, aparece las necesidades de pertenencia y cariño y es la primera que se manifiesta como necesidad de naturaleza social ya que incluyen al otro como semejante, como reflejo de uno mismo y necesario. Entroncaría con la necesidad de forma parte de un grupo o de pertenecer a otro o a alguien más.
El siguiente nivel lo conforma la necesidad de estima o de reconocimiento que se basa en el supuesto de que todos tenemos necesidad de ser respetados y reconocidos por los demás que darán lugar a la auto-estima y a la necesidad de ser estimados por los demás. Finalmente, la necesidad de autorrealización, que es un proceso en el que la persona se ve realizando con su vida aquello que siempre había soñado y deseado. En este nivel, el auto-concepto es un factor fundamental. Se podría decir que a este nivel de autorrealización sería el nivel al que todo ser humano aspira.
Según Maslow, las necesidades se van completando de forma progresiva y jerarquizada, por lo tanto, hasta que no se cumplimenta un nivel no se puede acceder al siguiente, ya que no se detectan necesidades a cubrir de orden superior hasta tener las inferiores cubiertas. Estos diferentes niveles se integran y complementan unos con otros.
“Una necesidad satisfecha no sirve para motivar una conducta. Y esto es obvio, ya que para que se produzca una conducta de motivación, alguna necesidad (insatisfecha) debe estar actuando como sustrato”.(Maslow, 1958)
Observando esta jerarquía descrita por Maslow, también llamada Pirámide de Maslow, nos podemos preguntar, cuáles son las necesidades que pretende satisfacer una persona con la práctica deportiva. A pesar de la complejidad de dar respuesta a esta pregunta, si que podríamos decir que el deporte cubre todos los niveles de las necesidades descritas por Maslow en su teoría. El tipo de deporte que se practica puede determinar en cierto grado algunas de esas necesidades, pero lo que sí es innegable es que el deporte actúa sobre la persona involucrándola en su totalidad, es decir actúa a nivel bio-psico-social, que es una percepción del ser humano global, completa y multidimensional.
A pesar de que Maslow en su teoría deja claro que todas las personas son potencialmente capaces de de ir acumulando niveles e ir satisfaciendo necesidades, el grado de madurez de cada persona será determinante para ello. Y a pesar de que el ser humano es capaz de desarrollar ciertas aptitudes y madurar de forma individual, el entorno, condiciona el grado de maduración, ya sea promoviéndolo o limitándolo. Por ello, lograr un entorno deportivo que aumente y promueva la madurez personal del deportista, es un aspecto a tener en cuenta a la hora de diseñar los planes de entreno para lograr progresivamente las metas que se haya propuesto el deportista.
Las metas del deportista también es un aspecto motivador para el deportista, es un tema muy importante que trataremos en artículos posteriores. Como adelanto, quedarnos con que unas metas estimulantes y motivadoras deben ser lo suficientemente estimulantes, retadoras y dificultosas, pero que la probabilidad de realizarlas y obtenerlas sea más alta que la probabilidad de fracaso.
La motivación, el deseo, las ganas de realizar una conducta para lograr un fin depende del valor o interés que la persona deposita en ese fin junto con la estimación de la probabilidad de conseguir dicho fin.
Otras teorías sobre la motivación
En la línea de cálculo de probabilidades de éxito/fracaso es donde Heckhausen(1974) que va un paso más allá que Maslow cuando divide las necesidades en primarias y secundarias, y estas últimas, están fuertemente vinculadas a procesos de aprendizaje en el área de lo social.
Siguiendo esta línea social, el autor nos dice que “la forma como se comportan las personas en una situación dada depende, en gran parte, de las especiales condiciones estimulantes de esta situación.”.
Son las probabilidades percibidas de los posibles resultados de unas actuaciones las que determinan que se actúe en una dirección o en otra, que puede ser de dos tipos, elegir las acciones que aseguren unos resultados positivos y deseados o las que auguren los resultados menos negativos posibles y no deseados.
Ante esto, surge una nueva cuestión:¿por qué ante una misma situación obtenemos diferentes conductas de diferentes personas? En esto, las diferencias individuales no son casuales. Para aclarar el tema de estas diferencias individuales utilizamos un concepto denominado motivo, con función aclaratoria.
El concepto de motivo daría respuesta a por qué se diferencian unas personas de otras respecto a las expectativas de de éxito o de fracaso en las empresas que inician. El motivo no es algo concreto y delimitado, único para cada situación, más bien es un concepto generalizado, unas disposiciones valorativas básicas de las situaciones habituales que cubren la necesidad humana de mantener una línea de existencia que de sentido a su vida, que conforme la historia de vida de forma continua y congruente. Estas situaciones habituales se repiten con mucha frecuencia durante la vida de una persona, instaurando unos motivos, unos deseos que aparecen de forma repetitiva y recurrente. El motivo impregna la totalidad de la esencia humana, es aquello por lo que hacemos las cosas, el eje central de nuestra vida. El motivo se va configurando en contacto con diferentes situaciones habituales, posibilitando la autoregulación de una acción supeditada a un objetivo. Los motivos, por lo tanto, no son innatos como sería un impulso, sino que va creciendo, conformándose a lo largo del tiempo y por el contacto con dichas situaciones básicas y habituales. Los motivos son disposiciones aprendidas y por su nivel cognitivo, con supremacía sobre los impulsos biológicos. Como ya expliqué más arriba, a pesar de tener hambre, sed o sueño, tengo un motivo para no comer, no beber o no dormir.
Así, y tal como nos confirma Heckhausen (l995) “…los motivos por lo tanto, son diferencias perdurables entre individuos que van surgiendo durante el crecimiento de la persona durante una determinadas situaciones. Al contrario de lo que es la motivación, que depende más de la situación y de un acontecimiento a corto plazo de tiempo”.
Así que ya tenemos dos aspectos muy importantes tener en cuenta, primero que la motivación como tal es más situacional y limitada en el tiempo y segundo, el motivo es una disposición a actuar de determinada manera de forma constante y similar a lo largo del tiempo (Thomas, 1998). Por lo tanto, debemos diferenciar cuando estamos motivando y cuando dando motivos, cuando pretendemos un efecto corto pero intenso y cuando buscamos un efecto a más medio-largo plazo. Y no solo eso, sino lo que considero muchísimo más importante: esos motivos, esas disposiciones se pueden enseñar y se pueden aprender.
La motivación en el deporte
Desde una perspectiva multidisciplinaria (bio-psico-social) K. Feige(1976) realizo una serie de investigaciones vinculadas a la motivación en los deportes de la que extrajo unas conclusiones que reafirma la hipótesis anteriormente mencionada sobre qué necesidades pretende satisfacer una persona con la práctica del deporte. El autor, descubrió que el deporte cubre necesidades a nivel biológico y fisiológico, a nivel psicológico dentro de la esfera emocional y afectiva, es un reforzador a nivel intelectual y un motivo reorientando la conducta a la escala de valores del deportista.
Uno de los aspectos más relevantes del estudio de Fiege fue el hecho de que la evolución de la motivación para el deporte corre en paralelo con el desarrollo bio-psico-social de la persona. Evidentemente, los diferentes aspectos se relacionan entre ellos, reforzándose y retroalimentándose, aunque en función de la etapa vital, uno puede ejercer mayor influencia que los otros. Por ejemplo, durante la infancia, tiene más preponderancia el aspecto biológico y según va creciendo la persona, el aspecto psicológico, cognitivo y social va aumentando su influencia sobre el biológico. Eso, por ejemplo, explica que dos hermanos gemelos idénticos al 100% genéticamente, puedan ser diferentes en algunos aspectos.
En palabras de Feige: “La dominancia original de las actividades motrices cede con el desarrollo, por el desplazamiento de los impulsos hacia campos de experimentación y de acción, de forma que el fundamento instintivo para la actividad deportiva será siempre más débil, por eso, solo podrá asegurarse una motivación efectiva para el movimiento corporal mediante unos conocimientos racionales”
Ese aspecto cognitivo y racional que remarca el investigador es el que hace que la fuerza motivadora depende en gran medida del valor personal que el deportista dé a el logro de los objetivos deportivos. Es el peso de la representación valorativa, el peso de la subjetividad, de la psicología. Por ello, y para acabar, reconoce la importancia de realizar perfile psicodeportológicos, para detectar la fuerza y dirección de esa representación valorativa.
Motivación para estimular el rendimiento
Muchas veces, consideramos que el rendimiento obtenido durante la preparación de un encuentro deportivo no es suficiente. Si pretendemos estimular ese rendimiento, tenemos un conjunto de pasos a seguir que incrementará la probabilidad de que se dé el rendimiento deseado.
Aspectos como tener presente que durante una actuación deportiva, puede darse tanto el fracaso como el éxito. La actividad a realizar debe poderse diferenciar o dividir en diferentes grados de dificultad e ir superando dichos grados progresivamente.
Necesitaremos un punto de partida, una referencia que nos permita validar y valorar todos los resultados obtenidos al poder compararlos con ese valor.
Algunas personas se motivan para obtener bajos rendimientos sin saberlo en concordancia con su personalidad. Pero, cuando fijamos unas metas ajustadas a las posibilidades reales de una persona, el rendimiento obtenido es superior, con mayor duración en el tiempo y de mejor calidad.
“La fijación de metas desafiantes y posibles, permite que el rendimiento se manifieste en forma amplia y sobre la base del suficiente y adecuado nivel de expectativas”.(Thomas,1998)
La motivación conlleva una importante carga intrínseca, interna y propia de la persona, por lo tanto no es algo que se pueda imponer fácilmente desde fuera, como si fuera un estímulo interno que obliga a la persona a buscar y encontrar la forma de satisfacerlo.
El deporte, como conducta humana que es, tienen una función utilitarista (mejora de salud, mejora de aspecto físico, obtención de beneficios o prestigio…). Cuando analizamos conductas humanas, es fácilmente reconocible, al hombre como un ser en constante búsqueda de respuestas a las preguntas que nos hacemos constantemente, búsqueda de sentido a la vida, buscando la forma de cumplir unos objetivos, de lograr unas metas. La forma en cómo se cumpla con estos proyectos, estará en relación directa con las motivaciones que posea y que determinarán las conductas más adecuadas para lograr su meta.
Es importante la diferencia entre motivación e impulso ya que el impulso sería la base de la motivación. El impulso puede tener muchos orígenes diversos, puede ser biológico como la sed o el hambre pero la motivación será siempre de naturaleza psicológica, es decir, puramente cognitiva, un pensamiento, una creencia, una idea al respecto de algo. El impulso nos estimula, nos induce a cubrir esa necesidad, pero yo, como ser pensante y con voluntad soy el que decido si como o bebo y si tengo motivos para ello o no.
Como la motivación tiene una naturaleza psicológica, ha de ser a través del convencimiento para que la persona se mueva en la dirección deseada. Un método muy habitual y útil para ello, es generar una creencia en la persona que le haga creer que necesita imperiosamente algo para ser feliz, sentirse bien u obtener reconocimiento social. Si yo no creo tener una necesidad sin cubrir, no tendré motivación para intentar cubrirla.
Por lo tanto, creemos una necesidad y aparecerá a motivación.
Finalmente, recordar que la óptica bio-psico-social de la estructura de una persona la hemos de tener muy en cuenta ya que cada uno de esas característica afecta a las otras, pero sin olvidar que la intensidad de esa influencia no es igual para todos y cada uno de los componentes. La supremacía del aspecto psicológico prima sobre el biológico (tengo hambre pero decido no comer) y también prima sobre el social (aunque nadie me apoye, seguiré adelante porque creo en mi proyecto).
“Después de todo la vida misma, nos enseña que su esencia consiste, también, en competir contra su propio límite”. J.G. Garzarelli
Motivación en lesiones
La lesión es un proceso por el que todo deportista, en un momento o en otro, debemos afrontar a lo largo de nuestra carrera deportiva. Suele verse como un período de tiempo de pérdida, donde el deportista no puede entrenarse, y esto no es cierto.
Existe un trabajo psicológico que se debe realizar a lo largo del proceso de lesión. El dolor no es solo físico, también es psíquico, pero cómo afrontemos la lesión, sobre todo en estos primeros compases, será un factor determinante en nuestra recuperación.
Recomendaciones para afrontar estas primeras semanas:
Asumir la lesión y descargar emociones. Ha pasado, y ya no está en nuestra mano volver atrás. No rumiemos sobre “qué hubiera pasado si…”, ha pasado y es el momento de centrarnos en volver más fuertes. Quizás nos apetezca liberar tensiones, por lo que no debemos poner límites para expresar nuestros sentimientos y descargarnos mentalmente.
Busquemos el apoyo social. Podemos apoyarnos en la familia, en los amigos y los compañeros, así como en el cuerpo técnico y en nuestro entrenador personal, ellos serán un sostén emocional muy importante. Tratemos de pasar tiempo con ellos, ahora podremos realizar actividades que antes las largas jornadas de entrenamiento no nos dejaban y hemos de mantener la mente activa, sin centrar la atención todo el tiempo en la lesión.
Establecer un plan de recuperación: Lo primero será establecer comunicación con los servicios médicos, que nos informen sobre la lesión y establecer un plan de rehabilitación. Aquí deberemos establecer unos objetivos con ellos, a corto, medio y largo plazo, donde no debemos llevarnos por los impulsos. Deben ser realistas y con cierto nivel de desafío, busquemos de nuevo ilusionarnos sin querer correr antes de andar.
Comprometernos con el proceso. Es importante que nos comprometamos al cien por cien con este proceso, y tras redactar una serie de tareas y objetivos con el servicio médico y nuestro entrenador/recuperador no caigamos en la desidia, por lo que lo realizaremos diariamente, sea cual sea nuestro ánimo. Ser constantes y comprometidos es un factor diferencial en la recuperación de lesiones.
Mantener una mentalidad positiva. Está comprobado, durante el periodo de lesión conjugar de forma óptima la mezcla entre un estado mental y una predisposición positiva, evitando pensamientos derrotistas, en un número elevado de casos, disminuye el tiempo de inactividad.
Y lo más importante, recordemos que nuestro recuperador está a nuestra disposición y va a ayudarnos en este proceso. No tengamos miedo porque trabajará de nuestra mano.

domingo, 4 de septiembre de 2016

ACTIVIDADES EN GRUPO

Todo gimnasio que se precie tiene ya un horario de actividades dirigidas del que se pueden aprovechar todos sus abonados. Esto es por el carácter tan ameno y divertido de dichas clases. El ejercicio en grupo en mucho más entretenido, obteniendo un número mayor de resultados positivos entre sus fieles. Además, sólo debemos tener disponible una hora escasa para realizarlo.
Con estas actividades colectivas se consigue realizar un entrenamiento completo con mucha variedad y donde deberemos tener ganas de ejercitarnos, puede que sea a veces vergonzoso (sobre todo al inicio), pero vamos a tener que animarnos. Fuera vergüenza, tenemos que ser fuertes y demostrar lo que valemos, la clase nos devolverá el favor con la tonificación deseada.
Cada uno de los grupos de actividades estará dividido según el objetivo que busquemos en todo momento. Todos tenemos derecho a ponernos en forma.

Tonificación
Aquí podemos encontrar actividades dirigidas que van a ayudarnos a trabajar la musculatura de todo el cuerpo, aunque a veces estarán focalizadas en la ejercitación de una zona en concreto. Con ellas tonificaremos y fortaleceremos nuestro cuerpo de manera global y lo mejor de todo, divirtiéndonos. Algunos ejemplos de las mismas son estos:
Body Pump o Body Power

Cardio
Con estos ejercicios mejoraremos nuestra resistencia cardiovascular y muscular a esfuerzos de larga duración. Además, nuestra condición física progresará para mejor, añadiendo una pérdida de grasa considerable si se toma en serio. Son actividades dirigidas en las que la coreografía utilizada por los monitores será de vital importancia aprender y tener interiorizada:

Relax
Estas son actividades que pueden combinarse con las otras dos opciones, siempre al término del ejercicio de mayor intensidad. También podemos utilizarlas para un día en el que sólo nos apetezca relajarnos en el gimnasio con nuestros nuevos amigos y amigas aprendiendo movimientos que nos ayudan a mejorar nuestra flexibilidad y equilibrio:

(Haz clic sobre la actividad y te llevará a un enlace)

¿POR QUÉ UN ENTRENADOR PERSONAL?

Un Entrenador Personal es un profesional de la salud que utiliza una evaluación y entrevista individualizada para obtener, motivar, educar y desarrollar un programa de ejercicio seguro y efectivo, de acuerdo al estado de salud, capacidad, necesidades y metas del cliente. Además, va a determinar si el cliente debe ser derivado a otro profesional de la salud (como un fisioterapeuta, nutricionista o especialista en el campo de la medicina), en función de los factores de riesgo presentes en cada caso.
En definitiva un entrenador personal trata de aportarnos soluciones individualizadas para cumplir nuestros objetivos, mejorar nuestra forma física, bienestar, calidad de vida y nuestra salud. Los entrenadores personales reducen el riesgo de lesiones, debido a la seguridad que ofrece el que dediquen una mayor atención a la ejecución de los ejercicios específicos propuestos.
Nos aportará apoyo motivacional y psicológico, ya que plantea el dinamismo de la clase en base a nuestra personalidad e intereses, ayudándonos a alcanzar los objetivos en el menor tiempo posible. Cualquier reto, objetivo o cambio implica un esfuerzo tanto físico como mental.
Nos ofrece un gran nivel de compromiso, y nos infunde constancia, disciplina y trabajo ayudándonos a conseguir el éxito.
Proporciona atención individualizada, lo que permite adecuar la ejercitación de cualquier afección, dolencia o enfermedad, planificando, periodizando y llevando a cabo un seguimiento que posibilita un entrenamiento personalizado/especifico que abarcará las necesidades que cada uno necesitamos.
Nos educa en la actividad física, ya que nos enseña a aprender a ejercitarnos correctamente e interpretar y escuchar cada técnica con detenimiento.
Nos permite flexibilidad de horarios, garantizando la actividad física diaria que deseamos realizar.
Permite una optimización del tiempo, ya que nos asegura que el tiempo empleado sea productivo y eficaz.
Su actualización y especialización continua nos aporta las últimas tendencias en preparación física y las últimas tecnológicas y uso de materiales para que cada sesión sea diferente, entretenida y atractiva.
Si necesita un entrenador personal puede contactar a través de mi correo electrónico, y gustoso me pondré en contacto con usted…
ENTRENAMIENTO PARA EL AUMENTO DE LA CONDICIÓN FÍSICA.
ETT. RECUPERACIÓN DE LESIONES.
ETT. FUNCIONAL.
ETT. ALTO RENDIMIENTO.
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ETT. TRX.
ETT. CON POBLACIONES ESPECIALES.
ETT. ESPECIAL RUNNERS.
REEDUCACIÓN POSTURAL.
SPORTHERAPY.


jueves, 1 de septiembre de 2016

ESTIRAAAAAAAAAA

Los deportistas y los entrenadores nos enfrentamos con el reto de manejar de una manera óptima el tiempo dedicado a cada entrenamiento. Además, se nos plantea el dilema de seleccionar tan sólo unos pocos de los cientos de ejercicios potenciales de los que podemos disponer. Para garantizar que se alcanza un mínimo nivel de estiramiento, y con el fin de poder optimizar los rendimientos deportivos y reducir, al mismo tiempo, el riesgo de lesión, hemos identificado 12 estiramientos fundamentales que nos sirvan como base.
Estos estiramientos cubren la mayor parte de los grupos musculares y regiones del cuerpo, podemos realizarlos fácilmente de modo individual por deportistas sanos en la mayor parte de las disciplinas deportivas, y requieren tan sólo entre 10 y 15 minutos para llevarlos a cabo. Dependiendo del deporte que practiquemos, se podrían necesitar hasta más de 12 ejercicios diferentes de estiramiento fundamentales. Si vamos a poner en práctica estos estiramientos debemos de pregunta al asesor de sala o a nuestro entrenador personal para que nos guíe.
Hay unos 28 grupos diferentes de regiones musculares, por lo que debemos de ejecutar sus correspondientes ejercicios de estiramiento para mejorar la puesta a punto y la intensidad a la que podremos efectuar nuestros movimientos específicos en cualquier deporte.
Mostraremos aquí algunos ejercicios para los 12 grupos fundamentales que nos ayudarán a ampliar la capacidad de movimiento y elongación de algunos de nuestros músculos.
Pies y tobillos: lo realizaremos sentados en una silla o en el suelo, y con ropa cómoda giraremos el tobillo con la ayuda de nuestras manos a un lado y a otro, cada uno de los dos pies. No sólo giros, sino también extensiones y flexiones del tobillo, así como de los dedos del pie. Recordemos que esta zona concretamente soporta el peso que recae durante toda la actividad al igual que las rodillas, y el muy importante tenerla en forma y preparada para realizar giros de diversas magnitudes.
Aductores: Al igual que en el anterior ejercicio, se podrá estirar en el suelo. Existen varios movimientos que deberemos realizar, podemos seguir las indicaciones del vídeo como mejor ilustración.
Cuádriceps: estiraremos la parte anterior de nuestras piernas, concretamente la zona superior. Ellos soportarán la mayor carga durante una actividad deportiva, por eso se han ido desarrollando a lo largo de la historia y de ahí la gran masa que ocupa este grupo muscular.
Isquiotibiales: con este ejercicio nuestra zona trasera de la pierna, la dispondremos para realizar cualquier tipo de actividad deportiva que requiera de su utilización. Al igual que los cuádriceps, este grupo muscular soporta una gran cantidad de peso, y es importante para nosotros tenerlo siempre activo y en forma.
Gemelos: la zona de los gemelos es muy importante a la hora de comenzar una actividad física, son ellos los que nos permiten aguantar los giros de las rodillas y nuestro peso en carrera y salto.
Glúteos: esta zona trasera está unida a las lumbares de la espalda y realizan la función de equilibrio de todo el cuerpo cuando estamos en pie. Por tanto tendrá la capacidad de mantener la cadera en su sitio durante nuestros movimientos. Podemos encontrar una variante.
Pectorales: esta zona mantendrá nuestra caja torácica y nuestros brazos bien situados a cada lado de la columna. Tendremos la posibilidad de realizar otra variante con un elemento.
Hombros: los hombros mantienen los brazos unidos al tronco, por ellos debemos mimarlos, ya son una zona muy delicada y que si se lesiona, puede llegar a doler mucho y durar varias semanas. Aquí una variante tumbados.
Brazos y muñecas: para deportes en los que debamos manejar un elemento, ya sea una raqueta, un balón, una pala o un arco, deberemos tener fuertes y sanas nuestra muñecas y brazos. Debemos seguir minuciosamente el ejercicio para no hacernos daño.
Cuello: esta zona es de las más delicadas del cuerpo y debemos tratarla como tal. Hay que seguir las instrucciones del vídeo para no dañar el cuello y prepararlo para una actividad posterior o relajarlo para una anterior.
Espalda: la espalda nos va a dar equilibrio y fuerza, además de determinar nuestra forma. Por ello, debemos mantenerla en forma y estirarla lo mejor que podamos y siempre de la manera más correcta. Podemos realizar varios ejercicios diferentes; tumbados, con pelota o con elástico.
Tronco inferior: esto engloba los abdominales y los lumbares. Son zonas que debemos mantener fuertes y sanas. Y que son muy fáciles de poner a tono para trabajar con varios ejercicios.
Estos estiramientos los podemos realizar en casa perfectamente, salvo algunas variantes en las que debemos utilizar algún que otro elemento que suele estar ubicado en gimnasios. Cualquiera que sea el deporte que practiquemos, estos 12 grupos musculares deberemos haberlos estirados previa actividad física. Con ello, y un buen calentamiento posterior, tendremos muchas más posibilidades de evitar lesiones inesperadas en nuestro cuerpo.

martes, 30 de agosto de 2016

RESPIRA Y CORRE

La respiración durante el ejercicio físico es algo que no mucha gente controla. Respirar de forma correcta disminuye el estrés aumentando la resistencia física. Para mejorar el rendimiento debemos conseguir una mayor capacidad para transportar más cantidad de oxígeno, así que vamos a ver algunas técnicas.
Recordemos un poco del colegio:
Nuestro sistema respiratorio tiene como función principal inhalar absorbiendo el oxígeno que hay en el aire y expulsar los residuos de dióxido de carbono al exterior. Cuando corremos, nuestro cuerpo se adapta a nuestro ritmo, frecuencia y volumen de oxígeno que necesitamos ingerir y echar en cada momento. Por ello los pulmones trabajarán en mayor medida según la intensidad de la actividad que se realice, así el organismo puede absorber una mayor cantidad de oxígeno de forma más efectiva.
Bajo los pulmones se encuentra un músculo grande y fuerte en forma de cometa llamado diafragma. Éste hace de pistón para ayudar en el bombeo del aire. También es el encargado de mover los abdominales de dentro hacia fuera. Por esta razón, cuando hay una mayor tensión en esta zona del vientre, provoca que nuestra respiración sea más irregular, pudiéndose ver afectado nuestro ritmo y rendimiento en carrera. Es importante el estiramiento del abdomen y el diafragma antes de practicar deportes con gran carga de ejercicios aeróbicos.
¿Cómo estiramos el diafragma?
Durante la inspiración podemos traccionar hacia arriba la parte inferior de nuestro tórax, y al soltar el aire, resistimos un poco y abrimos de manera lateral el tórax con la ayuda de nuestras manos. Es el mismo efecto de separar las costillas. Del mismo modo, al correr y en estado de tensión muscular, se produce rigidez en el cuello, hecho que también afecta a la respiración, obviamente. ¿Cómo evitar esa rigidez?
Lo más conveniente es estirar bien los músculos escalenos, aquellos que van desde las costillas más superiores hasta el cuello. Para ello, inclinaremos la cabeza hacia un lado y hacia atrás. En esta posición, el estiramiento de los escalenos se efectúa con una rotación leve de la cabeza con algo de inclinación.
Respirar… ¿nariz o boca?
Lo que los expertos y todo el mundo dice que es mejor, es respirar por la nariz, ya que el oxígeno que absorbemos así, sale más depurado. De esta forma espiraríamos por la boca. Sin embargo, el hecho de respirar por la nariz, crea una tensión mayor en los músculos faciales, siendo la respiración por la boca menos tensa y dañina para esta zona.
Dicho esto recomendamos que se haga de la manera que nos resulte más cómoda, ya sea boca-boca, nariz-boca, etc. Pero si es cierto que durante una carrera rápida de velocidad explosiva, el aire siempre entrará y saldrá por la boca, ya que es la vía más rápida y grande. Aunque siempre hemos de tener claro que la respiración sea abdominal y no de tórax. De esta forma realizaremos respiraciones cortas y poco profundas, con nuestra mandíbula relajada y manteniendo un ritmo constante todo el tiempo. La respiración dependerá de las zancadas que demos y cómo nos encuentremos más a gusto y fuertes. Así cada dos pasos inspiramos y espiramos en otros dos. Otros ritmos serían 2-3, 3-2, 3-3 ó 2-1.
Ahora bien, en épocas de frío, ¡cuidado! En épocas de bajas temperaturas el aire que espiramos es frío y seco, así que si inspiramos por la boca, ésta se nos secará y nos dificultará la respiración, perjudicando así a los pulmones. Si respiramos a través de la nariz, el aire se depura y calienta, protegiendo los pulmones y la boca de la sequedad. No debemos obsesionarnos con la respiración, ya que si aumentamos el ritmo bruscamente respiraremos por la boca, siendo ésta la forma más fácil de conseguir oxígeno.
Entrenemos la respiración
Cuando el ejercicio sea en distancias cortas, inspiramos y espiramos por la boca con nuestros propios ritmos de respiración. Combinando series cortas de 200-400 mejoraremos la calidad de los pulmones así como los músculos que los envuelven y ponen en marcha. Aumentar la capacidad pulmonar es recomendable para entrenar el torso. Si practicamos Yoga o Pilates nos permitirán respirar desde el diafragma. Así que debemos estirarlo bien antes de cada sesión.



lunes, 29 de agosto de 2016

¡CUIDADO!... LESIONES

Cuando se comienza a entrenar se suele tener la mala costumbre de hacer los ejercicios con ansías y solemos esforzarnos más de la cuenta, debido a la motivación que nos trae la novedad y también por querer ver resultados rápidos en el cuerpo. Desde ya, os aclaro que este es el principal de los errores.
Si hacemos esto, tarde o temprano, terminaremos padeciendo alguna lesión en nuestro cuerpo. Para ello, debemos ser conscientes de los riesgos a los que nos exponemos por estar ejercitándonos de mala manera.
Vamos a ver las lesiones más comunes del gimnasio y cómo entrenar a conciencia para evitarlas.
1. Hernia de Disco y Enfermedad degenerativa del Disco
Las hernias de disco son causadas a menudo por una mala mecánica de elevación. Los posibles síntomas de una hernia de disco pueden incluir dolor de espalda localizado y también entumecimiento u hormigueo que viaja hacia abajo en las piernas.
Otra posibilidad es la enfermedad degenerativa del disco, que es un término común que los médicos utilizan para describir un desgaste excesivo en la columna vertebral.
Las hernias de disco y la enfermedad degenerativa del disco pueden acrecentarse por mala postura crónica, especialmente al levantar y hacer ejercicio.
Mediante la colocación de la columna vertebral en la posición correcta, proporcionaremos una menor cantidad de estrés a nuestros discos, y la columna vertebral, junto con los músculos del núcleo, serán capaces de participar más eficazmente.
2. Síndrome de la Banda Iliotibial
Esta lesión es muy común para los corredores, especialmente si su técnica a la hora de correr no es óptima.
La banda iliotibial es un ligamento fibroso grueso en el lado exterior del muslo que baja hacia el exterior de la rodilla. Una pequeña lesión puede causar dolor en cualquier parte exterior del hueso de la cadera hasta la rodilla.
3. Tendinitis de Aquiles
La tendinitis de Aquiles es otra lesión común para los corredores y se indica con dolor en la parte posterior del talón hasta el tendón de Aquiles. Estos síntomas pueden persistir y suelen aumentar cuando corremos, especialmente cuesta arriba o en la arena.
Los problemas de tendones con frecuencia toman mucho tiempo para sanar. Si tenemos tendinitis de Aquiles, el primer paso es descansar para disminuir la inflamación, permitiendo que el tendón repose en calma. Luego, poco a poco debemos ir construyendo fuerza en el músculo de la pantorrilla haciendo elevaciones de talón.
4. Desgarro SLAP
Un desgarro SLAP (que significa Labrum Superior de Anterior a Posterior) puede ocurrir por un traumatismo agudo o estrés repetitivo de los movimientos, como tirar o levantar la cabeza.
Hemos de tener cuidado con aquellos entrenamientos y ejercicios que hacen hincapié repetidamente con los brazos sobre de la cabeza o cuando giran completamente, como el press militar.
Si no podemos levantar el brazo sin dolor o tenemos la sensación de que uno o ambos hombros son débiles o experimentamos algunas molestias en ciertos movimientos, visitaremos a un profesional de la salud para obtener un diagnóstico más completo. Algunos desgarros del labrum se pueden curar con el tiempo, pero otros requieren tratamientos más agresivos, como rehabilitación o cirugía.
5. Tendinitis Lateral del Codo
Esta lesión también es conocida como codo de tenista, la cual es a menudo causada por un exceso de agarre y puede tender a persistir al igual que otros problemas en los tendones. Los síntomas pueden incluir un dolor en la parte exterior del codo, y al extender el brazo y tirar de la palma hacia nosotros, sentiremos un estiramiento a lo largo de la parte exterior del músculo del antebrazo.
De manera similar a los problemas de Aquiles, necesitaremos descansar en un principio para calmar la inflamación antes de fortalecer gradualmente los músculos de agarre. Podemos aliviar algunos de los síntomas mediante el masaje y el estiramiento de los músculos, que pueden ayudar a aumentar el flujo de sangre con regularidad.
A medida que los síntomas se calman, podremos aumentar gradualmente la carga de trabajo con ejercicios de muñeca. Asegurándonos de no hacer demasiados esfuerzos cuando tengamos dolor, de lo contrario agravaremos los síntomas y empeoraremos las cosas.
6. Tirones y desgarros de los Isquiotibiales
Tan pronto como esto suceda, sentiremos un dolor agudo y punzante en la parte posterior del muslo. Esta lesión es causada comúnmente por actividades explosivas como carreras de velocidad o saltar, lo que genera una gran demanda en los músculos isquiotibiales.
Algunos desgarros del tendón de la corva (isquiotibiales) requieren un año o dos para recuperarse completamente. Cuando esto sucede, lamentablemente los desgarros se convierten en algo muy común.
7. Tendinitis Rotuliana
La patela o rótula, es a menudo una fuente de dolor para los atletas de todos los deportes. La tendinitis rotuliana es una lesión común que se caracteriza por la presencia de dolor en el tendón rotuliano, que está justo debajo de la rótula. Si tenemos esto, debemos descansar la rodilla y evitar el estrés de la misma mientras está inflamada.
Cuando la inflamación haya disminuido, debemos concentrarnos en consolidar gradualmente la fuerza de las piernas sin incurrir en lesiones nuevamente. Visitaremos a un terapeuta o recuperador de lesiones para que pueda mostrarnos cómo reconstruir progresivamente la carga en los cuádriceps y el tendón rotuliano con ejercicios excéntricos.
Por otro lado, si el dolor está localizado en la parte delantera de la rodilla, una de las primeras cosas que hay que ver es cómo nos ponemos en cuclillas. La mayoría de entrenadores se centran en mantener las rodillas detrás de los dedos del pie durante una sentadilla.

Si bien este ajuste puede disminuir cierta tensión a la rodilla, es mucho más importante que las rodillas estén en la alineación correcta con las caderas y los tobillos (cuando se observa la pierna desde la parte delantera). Idealmente, el centro de nuestra rodilla debe estar alienado sobre el segundo dedo del pie. Practicar esto de forma adecuada reducirá otras tensiones a la rodilla que suelen producirse cuando la rodilla va hacia adentro.

domingo, 28 de agosto de 2016

ANTES DE COMENZAR A ENTRENAR

Ir al gimnasio o realizar cualquier otro deporte de manera constante nos va a facilitar una buena salud. Prevenir enfermedades de corazón, eliminar grasa corporal o simplemente cuidar nuestra línea suelen ser nuestros principales objetivos a conseguir.
Para ser capaz de aguantar este ritmo, es de vital importancia seguir unas pautas. Éstas nos ayudarán a sacar el máximo partido a nuestros entrenamientos. De esta manera, se reduce la posibilidad de abandonar el deporte y abrir paso al sedentarismo. Una vez hecho el esfuerzo de empezar, es recomendable que dediquemos un esfuerzo en cada sesión.
Siempre debemos calentar previamente. Antes de realizar deporte es fundamental que los músculos y las articulaciones hayan calentado. En el caso de levantar pesos en el gimnasio, comenzaremos con varias series ligeras manteniendo la técnica perfecta. De este modo, evitaremos poder lesionarnos o sufrir cualquier tipo de desgarre muscular.
Avancemos progresivamente. No debemos comenzar exprimiendo al máximo nuestra capacidad física. Es recomendable empezar trabajando nuestro cuerpo unos tres días a la semana dejando al menos el intervalo de un día de descanso entre ellos. A partir de unos meses, podremos ser capaces de dedicar más días a la semana e incorporar a nuestros entrenamientos más intensidad y dedicación.
Conocer nuestros límites. A medida que pasa el tiempo, los tejidos de las articulaciones son menos resistentes. Podremos llegar a sufrir una lesión grave si sobreexplotamos nuestro cuerpo.
Tengamos paciencia. No podemos pretender tener un “cuerpo 10” de la noche a la mañana. Todo en la vida puede tardar en llegar. Cada persona es un mundo y podemos necesitar más o menos tiempo para conseguir nuestros objetivos personales.
Escojamos sabiamente. Nadie puede conocer su cuerpo mejor que uno mismo. Pensemos qué queremos conseguir, y escojamos los ejercicios que sean más adecuados para ello. Salir a correr o hacer footing, practicar natación, montar en bicicleta o apuntarnos a un gimnasio son las mejores ideas a las que podemos optar.